miércoles, 15 de octubre de 2014

Un místico iraní logra que un gran ayatolá apruebe el uso de la ayahuasca



Wahid Azal ha conversado en una entrevista en la web realitysandwich.com sobre la fatwa favorable emitida por el gran ayatolá Rohani sobre el uso de plantas psicoactivas en la cultura musulmana. Azal es un erudito islámico y místico sufí fundador de la orden Fatimiya que ha incorporado en su práctica religiosa la ayahuasca o haoma (versión persa de la bebida amazónica). 

En marzo de 2014, el gran ayatolá Rohani emitió formalmente una fatwa (un pronunciamiento legal propio del Islam emitido por un especialista en ley religiosa) determinando que el uso de enteógenos y sustancias psicoactivas es lícito (halal) y, por tanto, está permitido su uso para los musulmanes chiíes, siempre que esté bajo la supervisión de expertos cualificados y que, por otra parte, dichas sustancias botánicas no dañan la mente. Además, se subrayó específicamente la cuestión del componente visionario de estas plantas, donde la gente ha reportado contemplar el paraíso y el infierno, sin encontrar objeciones en este punto.

La sentencia del ayatolá Rohani es histórica ya que puede tener un significado trascendental de cara a ramificaciones futuras más allá incluso del mundo musulmán chiíta. Más importante aún es que una figura tan importante de la ortodoxia iraní haga gala de una mentalidad tan abierta, algo que contrasta con otras interpretaciones más retrógadas del Islam. Ningún estamento religioso se había ocupado antes de este tema favorablemente: el equivalente en un contexto occidental sería que el Vaticano expresase una conclusión similar para los católicos.

El místico sufí Wahid Azal concluye: “Mira el arte y la arquitectura islámica de Irán: sus cúpulas, pórticos y arcos con intrincados patrones, diseños de mosaicos y baldosas en las diversas mezquitas y edificios clásicos. Cualquier persona con suficiente experiencia enteogénica puede reconocer una causalidad en los paisajes visionarios que inspiran. Son los ‘imaginalis mundus’, reinos de donde los profetas y hombres santos de todas las tradiciones como Mahoma reciben sus visiones e inspiraciones, que constituyen parte integrante de una elevada cultura espiritual en la que somos iniciados desde una edad temprana. Están en la poesía y la literatura sagradas, en los elementos de la naturaleza que nos rodean con todos sus colores, formas, olores y sonidos, pero también están en alimentos que ingerimos y en nuestra hierba más sagrada, el harmal”.

(Publicado en iceers.org, Agosto 2014)